
Seguramente en tu vida has tenido más de un gasto imprevisto que supone un gran desembolso de dinero. La reparación de un auto, sufrir un despido, accidentes, padecer de una enfermedad o la quiebra de una empresa son algunas situaciones con las que no se cuenta y para eso sirve el fondo de emergencia.
Un fondo de emergencia es una cantidad de dinero que se puede reservar en lo que se considera un ahorro formal en cuentas bancarias u otras instituciones afines, o en un ahorro informal, por ejemplo, en una alcancía en casa.
Crear este fondo es más simple de lo que la gente se imagina, debido a que solo requiere de un poco de dedicación y disciplina. A continuación, te explicamos por qué es importante tener uno y cómo hacerlo.
5 razones por las que son importantes los fondos de emergencia
- Da tranquilidad. Tener un fondo de emergencia hace que no te preocupes por los gastos imprevistos que puedan surgir en tu vida, ya que te ayudará a salir de apuros.
- Te ayuda al momento de un endeudamiento. Cuando alguien tiene un gasto que no puede prevenir, suele solicitar préstamos que, en varias ocasiones, implican altas tasas de interés que termina siendo un dolor de cabeza para cualquiera. Este fondo te permite contar con un “colchón” financiero y que no te endeudes más allá de tus posibilidades.
- Previene que vendas tus inversiones. Por ejemplo, cuando hay una temporada de despidos generalizados, suele pasar que la gente empieza a vender lo que ha invertido porque no se destinó a cubrir un imprevisto. Un ahorro de emergencia te salvará en el peor momento posible.
- Separa tus gastos diarios. Hacer uso de un fondo de emergencia permite tener una cuenta disponible de dinero que no son para gastos diarios.
- Protege del desempleo y de una situación de enfermedad. Este ahorro para emergencia te permitirá cubrir tus gastos al momento de padecer de alguna enfermedad grave o un accidente que tengas. Además, cuando estés en una circunstancia de desempleo podrá auxiliarte con gastos fijos como comida, renta y servicios públicos.
Por ejemplo, si sabes que vas a gastar $2.000 cada año en la inscripción del colegio de tus hijos, este dinero no debes sacarlo del fondo de emergencia. Por tanto, deberías crear un fondo a lo largo del año, separado de este ahorro de emergencia.
¿Qué hacer para gestionar tu fondo de emergencia?
En primera instancia, el dinero destinado para el fondo de emergencia debe estar depositado en un lugar que cumpla con dos requisitos:
- Que disponga de liquidez inmediata, es decir, que pueda ser retirado en cualquier momento sin que suponga un ahorro a plazo fijo en el que no se pueda sacar dinero antes del plazo acordado.
- Que permita máxima seguridad. Trata de no buscar rentabilidad, sino minimizar el riesgo para mantener tu poder adquisitivo en circunstancias difíciles.
Por ejemplo, puedes tener tu fondo de emergencia en:
- Fondos monetarios a corto plazo.
- Cuentas corrientes.
- Dinero en efectivo.
- Cajas de ahorro.
- Fondos de inversión de renta fija a corto plazo.
¿Qué cantidad de dinero se debe tener en el ahorro para emergencias?
Existen distintas teorías sobre cuánto dinero se puede tener reservado en un fondo de emergencia. Aunque no existe una regla única, sugerimos que sea un fondo capaz de sufragar entre 3 y 6 meses de gastos diarios.
Es necesario que tengas en cuenta tus situaciones personales para seleccionar la cantidad de dinero que debes tener en tu fondo.
Por ejemplo, para una pareja sin hijos, un fondo de emergencia de 3 meses de gastos puede ser más que suficiente. En cambio, para una familia donde solo uno de los cónyuges tiene un trabajo poco estable, es posible que un fondo de emergencia de 6 meses incluso se quede corto.
Ahora que ya sabes qué es el fondo de emergencia, conoces su importancia, los meses de ahorro que debes depositar en él y la forma de gestionarlo, te sugerimos que empieces lo más pronto posible a implementarlo.Recuerda que este ahorro para emergencias puede ayudar a que prevengas posibles gastos imprevistos o inconvenientes laborales puntuales, que te aportará una cantidad de dinero necesaria para enfrentar las crisis financieras.